Transición Energética Justa en Colombia: ¿realidad o utopía, ya?

Introducción

La transición energética en Colombia no es solo una promesa verde: es una prueba de resiliencia operativa y de gobernanza para las empresas. En un entorno donde el 20% de energías limpias para 2026 se perfila como una ambiciosa meta, cada empresario debe preguntarse si su organización está preparada para los retos que esto implica. En CG&A, mostramos cómo convertir esa transición en una ventaja competitiva.

La historia energética de Colombia ha estado marcada por una fuerte dependencia de la hidroelectricidad. Sin embargo, las demandas contemporáneas, junto con la volatilidad climática y la urgencia de descarbonización, exigen que el país amplíe sus fuentes de energía limpia. Aquí analizamos si la transición es viable a corto plazo, los riesgos inherentes y las estrategias que pueden adoptar las empresas para mitigar estos desafíos.

Contexto actual: mix energético, metas y supuestos para 2026

Colombia ha dependido históricamente de la hidroelectricidad como su principal fuente de energía. A medida que nos acercamos al año 2026, se han establecido metas para diversificar el mix energético del país con un enfoque hacia energías limpias. Este cambio requiere no solo de inversiones significativas en infraestructura, sino también de un marco regulatorio que apoye la innovación y la inversión privada.

El supuesto de alcanzar un 20% de energías limpias implica una transformación del sector eléctrico, donde la descarbonización debe ir de la mano con la provisión de un suministro confiable de energía y la protección de precios competitivos. Para los empresarios, este cambio conlleva la necesidad de nuevas estrategias de gestión de energía.

Riesgos de desabastecimiento y volatilidad: lo que preocupa a los empresarios

El camino hacia una transición energética justa está plagado de desafíos, y uno de los principales riesgos a considerar es el desabastecimiento. En un escenario de cambio climático, donde los patrones meteorológicos son impredecibles, la dependencia de la hidroelectricidad podría volverse un factor de riesgo significativo.

Además, la volatilidad de precios y la incertidumbre regulatoria añaden capas de complejidad para los empresarios. Estos riesgos, si no se gestionan adecuadamente, pueden afectar la continuidad operativa y la competitividad de las empresas en el mercado.

Estrategias prácticas para reducir riesgos: eficiencia, generación distribuida y PPA corporativos

Para mitigar estos riesgos, las empresas deben considerar una combinación de estrategias. La eficiencia energética es un enfoque fundamental que no solo reduce el consumo, sino que también optimiza costos operativos.

  • Generación distribuida: Permite a las empresas tener un control directo sobre su producción de energía, reduciendo la dependencia de la red pública y aumentando su resiliencia.
  • PPA corporativos: Los acuerdos de compra de energía a largo plazo pueden brindar estabilidad de precios y asegurar el suministro, protegiendo a las empresas de la volatilidad del mercado.

Gobernanza, regulación y cumplimiento: cómo alinear estrategia con marco normativo

Un factor crucial en el éxito de la transición energética es la alineación de la estrategia empresarial con el marco regulatorio vigente. La gobernanza y el cumplimiento adquieren una relevancia sobresaliente, ya que las regulaciones están en evolución constante.

Las empresas deben fortalecer sus capacidades de control interno y asegurar que sus métricas de rendimiento se alineen con las normas ambientales y sociales. Este enfoque no solo garantiza la conformidad regulatoria, sino que también mejora la reputación corporativa.

Oportunidades de negocio y casos de éxito en Colombia

A pesar de los desafíos, las oportunidades abren un panorama prometedor para las empresas que decidan liderar con el ejemplo. Empresas pioneras en Colombia ya están mostrando cómo la inversión en energías limpias puede convertirse en un motor de competitividad.

Casos de éxito de implementación de PPA corporativos y eficiencia energética demuestran que, con una planificación estratégica adecuada, el proceso de transición no solo es viable, sino claramente beneficioso para el crecimiento sostenido.

Hoja de ruta para directivos: plan de acción de 90 días y métricas clave

Para aquellos dispuestos a asumir el reto, presentamos una hoja de ruta práctica que prioriza acciones clave en un lapso de 90 días:

  • Diagnóstico energético: Realizar una evaluación detallada del consumo actual y las oportunidades de eficiencia.
  • Desarrollo de PPA: Identificar y negociar acuerdos de compra a largo plazo.
  • Mejora de gobernanza: Revisar y adaptar estructuras internas para cumplir con normativas vigentes.

Las métricas clave en este período incluirán reducción de costos, disminución de la huella de carbono y mejora en indicadores de riesgo.

Conclusión

El camino hacia una transición energética justa en Colombia es una aventura que demanda visión, estrategia y decisión. En CG&A, estamos preparados para guiar a las empresas a través de este proceso, asegurando que cada paso sume hacia una ventaja competitiva real y sostenible. Contacta a CG&A para comenzar a delinear la hoja de ruta que marcará el futuro energético de tu organización.

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